domingo, 30 de junio de 2013

Corrientes Pedagógicas Contemporáneas


La preocupación de la pedagogía, radica en responder al problema de la formación educativa del hombre, ante lo cual se han desarrollado múltiples investigaciones que componen una variedad de movimientos y/o teorías, las cuales conservan líneas de pensamiento definidas para continuar construyendo su proceso investigativo de manera permanente, las cuales son conocidas como Corrientes Pedagógicas Contemporáneas.

De acuerdo a lo manifestado por Suárez (2000), se consideran tres Corrientes Pedagógicas Contemporáneas:

·      Paradigma Ecológico (o Emergente):  Se basa en los principios de la ecología.   Interpreta la escuela como un ecosistema social humano, dado que contiene elementos interdependientes (población, organización de relaciones, ambiente, tecnología), los cuales se interrelacionan a través del currículo, que constituye el objeto de asimilación pedagógica por los alumnos con mediación de docentes y padres.
Concibe en la escuela la complejidad del cambio y la transformación de los procesos formativos de manera cualitativa. 
Esta línea estudia las situaciones de enseñanza-aprendizaje en el aula y las maneras como responden a ella los individuos.  El modelo de profesor es técnico-critico, gestor de interacciones, expectativas y clima de confianza para desarrollar el aprendizaje, enfocado en el individuo, con currículo abierto y flexible, evaluación cualitativa y formativa y con interés en investigar las interrelaciones persona-grupo-ambiente.

·      Pedagogías Criticas: responden a una variedad de enfoques teóricos sobre procesos sociales, culturales, políticos, educativos, de la escuela, el hombre y la sociedad.  Se centra en cuatro grandes temas: (1)  Educación-Escuela-Sociedad; (2) Conocimiento-Poder-Subjetivación; (3) Institucionalización- Hegemonía; y (4) Vínculos entre teóricos y prácticos.
Cuestiona la escuela tradicional, al enfoque tecnocrático de la educación y a los agentes que intervienen en ella, y propone una educación progresista y crítica, donde se forme el individuo con amplia perspectiva cultural, liberadora y consciente del mundo donde actúa, para transformarlo en procura de un pleno desarrollo de la humanidad en permanente diálogo con el entorno.
El profesor tiene visión de líder de un movimiento crítico y establece un dialogo con los estudiantes y el mundo, del cual es participe el alumno con su conformación cultural y social.

·      El Constructivismo: indica que el conocimiento sucede como un proceso de construcción interior, permanente, dinámico a partir de las ideas previas del estudiante, que en contraste con la comprensión de un nuevo saber o información participado por el docente, transforma sus esquemas hacia estados mas elaborados de conocimiento, que adquieren sentido en su propia construcción -aprendizaje significativo-.  Este proceso depende de la interacción –cognitiva- que logra el individuo con la realidad en donde actúa potenciado por los procesos cognitivos que posee como ser inteligente.

Estas tres corrientes tienen en común que responden a las exigencias de la sociedad en cuanto a formación de valores, autonomía consciente-critica-dialógica, y actitudes y habilidades ecológicas de participación social.  

También se encuentran otras expresiones de tendencias pedagógicas, que están conformando amplias investigaciones, como lo son La globalización y la transversalidad, que permite al docente ajustar los procesos de aprendizaje y enseñanza al contexto, a las ideas e intereses de los jóvenes; y Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la educación, donde éstas herramientas tienen una profunda importancia en el mundo actual pero que obligan al educador a formarse en ellas, para incorporarlas en el proceso formativo.  La principal critica a esta tendencia, radica en la posible perdida del sentido humanizador en el proceso formativo, dada la probable sustitución de maestro por las nuevas tecnologías, motivo de profundas discusiones.  

De las teorías y tendencias expuestas anteriormente, ponen en manifiesto todos los elementos que se han construido para responder y afrontar a los nuevos desafíos de la educación actual, los cuales buscan redefinir el papel de la escuela, el docente, el estudiante y en sí, todo el proceso de aprendizaje, para lograr una formación pertinente.   Como lo menciona Terrén (1999): “La clave del modelo de denominación implícito en la actual restructuración educativa radica en la afinidad que guardan entre sí la nueva gestión de la cultura organizativa, la reconceptualización del trabajo docente y el discurso de la calidad y la excelencia que proporciona cobertura ideológica a ambos.  La consideración conjunta de estos tres frentes es lo que permite poner de manifiesto la peculiar versión del triángulo de dominación (legitimidad-cultura-disciplina) con que el discurso de mercado, la eficiencia y la calidad está liderando la reestructuración de la organización educativa en curso, bajo las condiciones de la postmodernidad.”

Es así como se hace evidente el compromiso que tienen las instituciones educativas y el estado, con la formación de docentes que afronten las actividades educativas de acuerdo a las exigencias contemporáneas.


Bibliografía:

·       TERRÉN, Eduardo.  Postmodernidad, legitimidad y Educación. Educação & Sociedade, ano XX, No. 67.  pp.11-47.  (Agosto, 1999)
·       SUÁREZ, Martin.  Las corrientes pedagógicas contemporáneas y sus implicaciones en las tareas del docente y en el desarrollo curricular.  Acción Pedagógica, Vo. 9, Nos. 1y 2.  pp. 42-51.  (2000) 

martes, 18 de junio de 2013

Tensiones del Saber Pedagógico y la Pedagogía Universitaria

En el siguiente mapa conceptual, se exponen las variables que generan problématicas en lo referente al saber pedagogíco y la pedagogía universitarias.



  • IBARRA COLORADO, Eduardo.  Reseña de “Universidades en la penumbra y más allá: Notas para comprender la gran transformación de la universidad y discutir su porvenir como institución de la sociedad” de Pablo Gentili.  Espiral, mayo-agosto, Vol. 9, número 27.  Universidad de Guadalajara, México. Pp.209-321. 2003.
  • PRIGOGINE,Ilya. ¿Qué es lo que no sabemos?  Revista filosofía 10. pp.10.  1998.
  • Video: Grupo de Historia de las prácticas pedagógicas y el movimiento pedagógico.  Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=0qDkQUAHcgI&feature=youtu.be

martes, 11 de junio de 2013

EDUACION SUPERIOR Y PARA LO SUPERIOR: Integración de la investigación, la docencia y el ser maestro

Uno de los conceptos que más característicos del epílogo El Maestro, del autor Alfonso Borrero (2006), es que “ser maestro” es enseñar a pensar, no imponer el pensamiento del maestro en el estudiante, todo esto sobre la base de una relación de igualdad.   Cuando observamos el que hacer docente de hoy en día, encontramos que entre los retos más grandes que tiene este campo, es el lograr la participación activa del estudiante en su proceso de aprendizaje, es decir, llegar a desarrollar el co-aprendizaje, rompiendo el paradigma de la clase magistral donde el personaje protagónico es el profesor que brinda todo el conocimiento, mientras el estudiante jugaba un papel meramente receptivo de esos saberes.
 
Hoy en día el docente debe jugar un rol de co-protagonista, con una metodología que brinde al estudiante los estímulos necesarios para que participe de manera equitativa en su propio proceso de formación.  El docente debe procurar que el aula de clase sea un espacio de aprendizaje y no de rutina, reflexionando sobre sus actividades y empleando herramientas como la investigación, para generar procesos de innovación y aprendizaje.
La investigación le permite al docente tener los elementos para justificar de manera razonada la labor educativa, a través de las pruebas que ha realizado con sus logros obtenidos y reflexiones generadas, las cuales ayudan a la argumentación sobre lo que hacemos e impartimos.  Sin embargo, el rol de investigador empieza a evidenciar una brecha que se está ampliando con respecto al rol de la docencia, debido a dificultades como las que menciona Álvarez Gallego (1996), siendo la más sobresaliente la falta de recursos para financiar la labor investigativa.  Otro dilema que tienen nuestras instituciones de educación superior, es por ejemplo, el conflicto para equilibrar adecuadamente las horas de investigación y las horas de cátedra de los docentes, lo cual repercute en la producción efectiva de investigación.  Elementos como éstos, son los que afectan la generación de nuevo conocimiento, que es una de las demandas del mundo contemporáneo, al igual que la capacidad para comprender, manejar y aplicar estos conocimientos, de forma efectiva para lograr transformaciones.  No es suficiente con adquirir los conocimientos, el desafío de hoy en día consiste en saber usar esos conocimientos.
Y es aquí donde regresamos de nuevo al rol que debe tener el docente, el de enseñar a pensar a sus alumnos, para que ellos a futuro sean capaces de buscar y aplicar los conocimientos adecuados para la solución de problemas.   Como lo explica Borrero (2006), el maestro no lo enseña todo, él deja y siembra asomos de su ciencia para incitar y propiciar en el alumno a convertirse en su propio maestro, manteniendo abiertas las puertas del diálogo, la compresión y la amistad.  
En nuestro contexto contemporáneo, se necesita contar con docentes que estén comprometidos con los procesos de cambio y listos para aceptar y saber manejar estas variables para responder a estas nuevas necesidades en la educación superior.
 
Webgrafía:
  • ALVAREZ, Alejandro. "Pensar la Universidad desde la Investigación". Seminario cultura universitaria e investigación. (1996).
  • BORRERO, Alfonso. "Educacion y política. La educación en lo superior y para lo superior". Simposio permanente sobre la Universidad. (2006).